NAVACONCEJO

NavaconcejoSe muestra como un pueblo muy dinámico, la carretera actúa como arteria más importante en cuanto a ubicación de las ofertas de diversión y residencia prestigiada. La Localidad está enclavada en el corazón del Valle del Jerte. Su urbanismo original responde al típico ejemplo de pueblo-calle, estructura muy compactada en la formación de las manzanas de viviendas de su casco antiguo.

Su gentilicio es: Vallenatos (de Valle) o Ballenatos (de Ballena). Cuenta un dicho popular que, en una de las crecidas del río, alguien vio algo voluminoso en sus aguas y comenzó a gritar: “una ballena, una ballena” y resultó ser una albarda de caballería.

Es un pueblo ribereño, bordeado por el río Jerte. Estructurado entorno a sus tres arterias principales: La Calle Cañada Real, La Avda. de Extremadura (Carretera) y El Paseo del Río, las cuales ofrecen al visitante y a sus vecinos antiguas construcciones entramadas y asolanadas y zonas de paseo y descanso que permiten disfrutar y contemplar su río y su naturaleza.

La antigua calle real, larga y paralela al río, se abre al norte con un bello crucero, y a lo largo de su recorrido la flanquean llamativos edificios entramados con solanas muy voladas y pletóricas de flores.

El pilar básico de su economía es la agricultura, destacando el cultivo de exquisitas y sabrosas cerezas, muy apreciadas en el mercado nacional y europeo. En menor medida, se cultivan castañas, higos y ciruelas, aunque podemos encontrar cualquier tipo de frutal o producto de huerta.

Navaconcejo surge siendo un Concejo Medieval; de ahí su nombre “Navas del Concejo”. Durante el Siglo XV acoge a los habitantes del poblado de “Peñahorcada”, destruido por una crecida del río Jerte. La despoblación de Peñahorcada le proporcionó la necesaria expansión de sus límites. Poco a poco fue incrementando su demografía, y a finales del siglo XVII compra el título de villazgo, que le proporciona independencia.